Sonntag, Februar 05, 2006

Reubicación



utoprofecía cumplida, terminado el camino delante de una cordillera, me veo en este embrollo y en medio del nudo, no precisamente jugando divertida como un gato. Me han relevado de mi puesto laboral firmando sendos contratos que degradan mis condiciones laborales aunque finalmente paré la marea y puse frenos a la acaudalada trama de perjuicios, simplemente lo último que me proponían no lo hice: Renunciar. Visto así lo mío fué rebelde y reivindicativo aunque a destiempo. Lo extraño, al menos luego de salir de aquel lodo de contratos, es la lluvia de mejoras de condiciones en probables nuevos puestos con un movimiento casi paternal de la empresa. Al igual que los golpes los afectos fuera de contexto o exagerados o incomprensibles también paralizan, volví a decir a todo que si!! Ayer he abierto los ojos denuevo después de cerrarlos por si el cielo se me caía encima despùés de mi acto de clara rebeldía, me encuentro en medio de un nudo de fina lana cálida y delgada que no parece preparada para tejer nada ni crear nada en lo inmediato. Me he movido para comenzar una búsqueda laboral como quien se despierta luego de un sueño reparador de tanto cansancio y entra en la confusión de un extraviado. Mi anterior trabajo lo cubre quien me supervisaba, un hombre de canas con experiencia de canas y conocimientos acorde a la función, creo que yo no tenía elementos para ese cargo... ni tenía porqué tenerlos... hice lo posible (más que lo probable) y no fué suficiente. Estoy en la misma función sólo que ya construído el espacio. Me consta que mi colega está preocupado por el despelote que reina en mi anterior puesto y entre el equipo, desde lejos seguiré aprendiendo de él y de la experiencia hasta que pinte las mismas canas.
Otro cantar es que intenten de todos modos ahorrarse buenas manera a la hora de terminar un contrato.
Debo reconocer a mi favor que esta vez terminé bien, de modo elegante no me fuí a portazos ni espontánemente y poniendo condiciones según derechos logrando el reconocimiento del equipo, personal sanitario y mis superiores (un poco incomprensible, pero sí)
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Sonntag, Januar 29, 2006

Madres de Plaza de Mayo avistan Oasis.



on Pablo desde su tumba no está tan tranquilo como Hebe ante nuestros gobiernos. Creo que el desierto hambruno latinoamericano finalmente la ha confundido con sus alucinaciones visuales, acercandose a un oasis de gobiernos del pueblo para descanzar y retomar la lucha ahora solo ante el Imperialismo que nos sigue acosando. En su delirio dice que nuestros enemigos no están en nuestros gobiernos, que están en las multinacionales; todavía distingue algo del paisaje aunque todavía disociando la arena del agua. Quienes esperaron y ven nacer en pedregales o sobre el lodo intentos de reivindicanción tan a la intemperie no dejarían a su suerte a estos débilies retoños. Siguen marchando Las Madres, Ahora hacia dónde? Divididas habran varios destinos, supongo que todos contra el Imperialismo, quién nos logró dividir denuevo? Es el elefante rosa de siempre en Argentina nos dividen, nos enfrentan, nos debilitan. Mientras, quedan esos retoños nuevos débiles a la intemperie... eso sí, pero ya paridos.
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Samstag, Januar 28, 2006

Lo primero es lo primero.



ltimamente estoy controlando muy de cerca a una par del equipo de dirección para evitar que estropee mi trabajo haciendo mal su trabajo, específicamente se trata del tema de Famacia y cómo se hace llegar el fármaco a los pacientes. Muchas veces no han llegado o hubo errores. Ella no atiende lo suficiente a este tema porque está muy enfocada a contratar personal, cuestión que se lo han marcado desde nuestra jefa. A su vez yo he recibido presiones para hacerme valer más, reforzar mi carácter y ser capaz de corregir lo necesario si pone en peligro la salud de los residentes. Me estoy ocupande de esto, sin embargo estoy notando que esta tarea de control me distrae de aquellas propias del médico y ante mí misma sufro un gran descrédito al intentar señalar fallas en los demás siendo que no soy eficiente con las propias tareas. Voy a reforzar las visitas a los ingresos nuevos y las valoraciones de los que ya están, así como mostrarme más expeditiva en mis decisiones. Tareas: Nuevos Ingresos- agenda de ingresos, lectura previa de los informes, tratamientos, entrevista con familiar; avisar a mi responsable médico si el programa clínico no funciona para ingresar los tratamientos o cualquier otra cosa. Residentes- Leer las alarmas, ordenar día según situación nueva, hacer 3 valoraciones al día (1. reunión interdisciplinar. 2. 2º Planta. 3. orden cronológico.), tratamientos. Farmacia: control de llegada de medicación, medicación de noche anterior, nueva medicación, pedidos; refuerzo de control medicación noche anterior cuando viene enfermero correturnos, atención a incidencias desde enfermería. Consultorios externos: Notificación de fecha de cita (familiar, informe, llamada a centro desde servicio sanitario ext. con anotación en agenda de planta 2º o curso clínico (fecha y hora, lugar y especialidad, teléfono), Traslado a cita: si es autónomo recordar a residente y poner en conocimiento a familiar, si no es autónomo avisar a familiar de traslado en forma acompañado por un familiar o en ambulancia si clínicamente es necesario siempre acompañado por un familiar, Confirmación por familiar de quién acompañará al residente y la forma (dejar constancia en programa informático y agenda de 2º planta). Fisioterapeuta: Reparto de tiempo sgún tipo de patalogías, enfocado a terpéutica más que a mantenimiento. Terapeuta ocupacional: Conocer y ayudar en enfoque terapéutico de su tarea. Debo saber que tanto el tema de farmacia como el de contacto con consultorios externos no son propias sino tomadas por la dinámica de mi modo de ser en relación al grupo, serían en principio tarea de la Trabajadora Social o Coordinadora, es un espacio que me genera frustración y resentimiento, veré como tratar estos sentimientos, una manera de ganar mis propios espacios es dedicándome más a los míos, delegando otros y no tomando más tareas que no son propias. Debo también delegar.
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Sonntag, Januar 22, 2006

Bolivia Evo



oy hija mezcla de lejana guaraní con desenraizado europeo segundo. Mi idioma es prestado y los de mis padres también desde europa. Mi dios también es prestado y así nací injertada desde mis cromosomas migrados. Crecí confundida como mis tutores en un paisaje hermoso aunque triste por tantas manos ajenas que arrancan sin piedad nuestras mejores flores. He hablado desde la razón con la lógica kartesiana, mis ojos confundidos se confundieron más, nunca entendía a los árboles allí sembrados y viendo mis raíces también allí hundidas sentía como si las mias fueran transplantadas desde antes de nacer. Hoy, encontré mi idioma, el mismo del Che Guevara solo que naciendo de la misma vertiente del Amazonas o del mismo deshielo del caminar Mapuche o desde la caída inmensa del Iguazú, una de esas lenguas ha tomado la palabra de todas y de cada una abrazándola por primera vez a todas a la vez, se llama Bolivia, se llama Aimará, se llama América. Recuperé mi lengua aún cortada, recordé mi raíz aún híbrida, tembló mi indio despertado por el viento, lejos de la palabra, cerca de la tierra, guarnecido por la Pachamama, ciego de tanta sombra y el repentino sol, hambriento de calor, convencido de que ese veinto es suyo, es el verdadero, es el nuestro. Quiero atarme a un árbol para no irme empujada por esta hambre, hacia la confusión que me espera humillante, recuperar la compañía del desierto y del halcón, de la alpaca, del helado frío y del sufrimiento de los míos. No quiero ver más con los ojos de la impunidad racional, quiero estarme aquí aprendiendo a ser con América uno más de los mios.
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Flechazo



partir de hoy comenzaré a entregarte tu trabajo, no sé exactamente cuándo lo haré ni qué será, irá surgiendo conforme se presente. Cuando entré no conocía exactamente todas mis funciones, las voy descubriendo con el transcurrir de los acontecimientos, así tampoco tengo una lista de las tuyas, puedes preguntar a otras coordinadoras o a dirección. Tiempo para trabajar yo no te lo puedo dar, verás tu, de todas maneras creo que no es atinado decir que no se asume las propias responsabilidades por falta de tiempo. Sé que estás molesta, hasta quizá enojada, pero no es raro en tí mostrarte asi por lo que no tomaré nunca en serio tus enojos. Si decides realmente no ocuparte de tu trabajo seré yo misma quien primero lo sepa, y si no te interesa los primeros que lo sufran serán los mismos pacientes, como J.M, al menos que conozca la situación otra persona además de mí y se pueda prevenir. Yo ya no debo ocuparme de tu trabajo porque eso también repercute en los pacientes, esto también tenlo en cuenta. Si alguna vez quieres coordinar algo conmigo estaré disponible, si no es así, no. Cualquier otra duda que tengas debes dirigirte a un par coordinadora o médico de la casa, la dirección también podrá asesorarte. Por favor cuando quieras dirigirte a mí trae problemas con ánimos de solucionar, no sólo quejas ni tu frustración para tirarla por el pricipicio, esto implica sentarse y hablar y dedicar tiempo, por lo tanto si no tienes ganas de buscar soluciones ni tiempo y estás muy frustrada mejor espera luego. Ah! y antes que nada, por favor no te enojes porque me haces perder mucho tiempo a mí con esa actitud, y a los pacientes.
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La Marea



ada vez que tengo un revés en el trabajo me paralizo en mis actividades más placenteras, me undo junto con el problema laboral dejando todo lo demás allá arriba en la superficie donde brilla el sol, porque además duermo mucho y del sol brillante sólo veo sus últimos débiles rayos de la tarde. Primero fue estudiar alemán, lo que me carga de alegría de tan sólo escucharlo o pensar en el curso tan gracioso con "Ex" (un duende del curso). Ahora he abandonado Eugenis y lo retomo hoy tímidamente sin pensar en el dolor por la posibilidad de retraerme denuevo. El primer revés fue por un mal entendido exceso de celo por mi responsabilidad médica desestimando la capacidad de enfermería, según ella haciéndola sentir una estúpida por mis señalamientos, realmente no quería que den ni una aspirina sin mi consentimiento... cosa que sigo pensando que no está del todo mal auque podría haber mostrado una fachada de negociado o mostrarme permeable a la duda; ahora el problema es no imponer el criterio médico ante una enfermera que se niega de todas maneras a hacer su trabajo, por mi falta de carácter. Desde que me llamaron la atención, hace dos semanas, he intentado hablarlo con el previsible fallo ya que llevamos una historia de dos meses intentando yo convencerla para sentarnos y armar los circuitos internos de farmacia; le hice una perorata delante del médico designado para que me controlara, antes lo había hecho a solas pero nadie se enteraba, sigo más de cerca la farmacia controlando yo a su vez a la enfermera para poder ayudar a los demás a organizar la medicación ya que ella misma no se ordena e intentando llevar esto a dirección lo que no pudo ser ya que estaba ocupada en otras cuestiones comerciales urgentes, a mi parecer no tan importantes lo cual se lo hice saber en ese mismo momento ante la trabajadora social (el tema de la coordinación con el centro de atención primaria, quienes nos proveen de las recetas para nuestra medicación). No sé exactamente qué idea tiene de mí este médico, en lo humano creo que salí bien, en lo organizacional no creo, tengo muchas cosas por ordenar, me surgen funciones nuevas todas las semanas y no tengo tiempo de estructurarlas, menos sin la cooperación de esta persona quien es el puente para poner en práctica los circuitos asistenciales, por más que se me ocurran maneras no están entre sus prioridades llevarlas a cabo con lo que estropea mi trabajo o la salud de los pacientes. En síntesis, está muy mal que ella no haga pero también está mal que yo no la haya obligado... no es mi empleada, es un par del equipo, empezaré a tratarla como empleada mia?
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Montag, Januar 16, 2006

Mujer de Chile 2006



BRAVO CHILE!!!
BRAVO MICHELLE!!!
AMERICA LATINA CONTIGO!!!

Soy latinoamericana y por tal motivo me llena de alegría tu elección como presidenta en este continente y por lo mismo soy muy cautelosa con las alegrías de América Latina, me sostengo en la parición cada vez más frecuente de estas setas en nuestro bosque austral. Como mujer me asombra también tu estructura personal ante la mujer en chile, eres muesta de una opción que no es la más pensada entre nosotras si bien ya he emigrado también pero quiero hacer realidad mis sueños e ideales como veo en ti. Respecto a la política sé que tal vez se puede pensar inevitable tu visita urgente al episcopado pero también es cierto que prefiero pensar que no era tan "necesario" sino "contingente" para no ver denuevo esa sombra sobre nuestros pueblos, tal vez no seas menos atea o más "religiosa" o peor "más católica" sin embargo sí eres "prudente" lo que explica tu presencia ante ellos, ¿Qué aclaraciones necesitaba el concejo de dinosaurios bautizados ante Dios y sus ministros represores? Esta respuesta la espero mirando a la isla más brillante del Caribe y el norte que ahora limita con Bolivia.

Estocolmo, Suecia 2005

Donnerstag, Dezember 15, 2005

Calatayud



alatayud en este momento tiene un gan trabajo para deshacerse de lo que su organismo no aprovecha, para esto cuenta con la ayuda del agua que todo lo diluye y transporta para desembocar fuera del organismo. Hasta hoy ese lecho estuvo marcado por una sonda para mejor adaptar el terreno al canal definitivo. Sin embargo al retirar el padrastro el vástago quedó sin sostén y todos sus tejidos se aflojaron, sin poder contar siquiera con su voluntad para forzar el flujo a través de la obstrucción reversible. Le he agregado un mecanismo molecular para disminuir la turgencia de los tejidos aledaños a la obstrucción mecánica por presión, también le he puesto un agente físico, frío, para provocar la contracción del continente y así empuje el líquido hacia la zona de menor presión, evacúe. Al quitar el marcador del lecho me han confirmado que hubo un desprendimiento de las paredes que puede estar provocando la estrechez, espera la salve los procedimientos antes descriptos. Al mismo tiempo está protegido contra la complicación más frecuente de estas operaciones, es la colonización por seres extraños a las zonas río arriba a donde llegan por el dispositivo sobre el lecho o llegar por reflujo. Debe a las 24.00hs de hoy hacerse un nuevo intento de evacuar una vez establecidos la mayor efectividad de la disminución de las paredes y el aumento de la presión en la cavidad del lecho para lo que se espera colaboración, de otra manera deberemos poner denuevo la sonda para que fluya lo que debe despedir Calatayud.
Papá. Don Conrado. Ayudennos.
Salven mi incredulidad y cualquier duda al respecto.
Manifiestesen.
La próxima vez se intentaría recrear el reflejo miccional antes de quitar la sonda a pesar de su incapacidad cognitiva.
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Montag, Dezember 12, 2005

Entero



oy es el primer día que salgo del trabajo con sensación de orden, me duró poco porque en el metro recordé que todavía tengo cosas pendientes... Sin embargo es cierto que mi escritorio está ordenado y cuando llegue mañana encontraré orden en vez de todo desparramado, es como trabajo pendiente del día anterior. Mañana igualmente me ocuparé solo de evaluar pacientes y si la medicación está en orden, qué interconsultas hay para agendar, avisar a mi directora de la entrevista a la podóloga y entregar la medicación de cada paciente a la médica del Centro de Atención Primaria.
Hoy me sentí más erguida al comenzar con la exploración en mis pacientes concentradamente y aplicar el tratamiento adecuado. Lástima que no traje el libro de semiología, lo dejé en el trabajo, para seguir leyendo, me queda pendiente ap. circulatorio, ap digestivo, y sistema nervioso. Es un repaso fascinante, me gusta entender desde la fisiopatología.
Bien, mañana será otro día. Me siento bien.
Hasta Mañana!!

Medicine Man - Dadaismo

Freitag, Dezember 09, 2005

Giros



e gusta sentirme redonda cuando cierro una idea o cuando penetro en una imagen. Me gusta moverme hacia lo bello subida a una ola desde lo profundo de mí hasta la orilla de lo perfecto. Se lo llama hedonismo? voluptuosidad? Será por eso que prefiero las curvas de las cimas montañosas viendo los meandros en el valle, el viento ensordecedor envolviéndome y un sol arrollador como la nieve movediza o una tormenta rabiosa sobre mi cabeza iluminada por rayos... OOOoooHHhhh! Aquel microscopio en una pieza gris casi solo penumbra en medio del edificio académico y allí sola en mi espacio amparada por sabios. Qué momento!!!! El chocolate espeso derritiéndose definitivamente en mi boca que degranula su azúcar minúsculo y tibio, Oh! Cruzar el Rhin después de una semana entera recorriendo territorio germánico, durmiendo en sus Banhof, volver al mundo latino escuchando "Tornare" Oh!! nunca volví a escuchar esa canción, quiero recordarla siempre impregnada de la primera y única vez. Atravesar lentamente unos largos minutos con un café y un libro en un bar detrás de la ventana de madera viendo la antigua avenida. Oohh!! Encontrarte y permitirnos abrazarnos riendo y yo gritar!! Oh!! El calor del sauna entrando a través de mi piel que dilata todas mis coyunturas olvidándome de atender a mis contracciones respirando leve casi sedada mi animal. OoHH!!
Si, si esto no existiera puedo caer en una depresión reactiva, pero mis posibilidades son infinitas, como el café!!
Ja!!

Donnerstag, Dezember 08, 2005

Kafka II





unca encontré tanta piedad en un escrito de Kafka, tal vez su humor sarcástico sea piadoso, quiero tenerlo en eugenis para no olvidarlo ya que debo reconocer que mucho tiempo no quise leer este cuento porque a mí misma me causaba rechazo la idea de describir una metamorfosis de este modo. Ahora sumo más para seguir siendo una fanática de Kafka que siempre me ha ayudado en momentos difíciles. Aquí reproduzco sólo el final del cuento.

"...La hermana empezó a tocar; el padre y la madre, cada uno desde su lugar, seguían con atención los movimientos de sus manos; Gregorio, atraído por la música, había avanzado un poco hacia delante y ya tenía la cabeza en el cuarto de estar. Ya apenas se extrañaba de que en los últimos tiempos no tenía consideración con los demás; antes estaba orgulloso de tener esa consideración y, precisamente ahora, hubiese tenido mayor motivo para esconderse, porque, como consecuencia del polvo que reinaba en su habitación, y que volaba por todas partes al menor movimiento, él mismo estaba también lleno de polvo. Sobre su espalda y sus costados arrastraba consigo por todas partes hilos, pelos, restos de comida... Su indiferencia hacia todo era demasiado grande como para tumbarse sobre su espalda y restregarse contra la alfombra, tal como hacía antes varias veces al día. Y, a pesar de este estado, no sentía vergüenza alguna de avanzar por el suelo impecable del comedor.
Por otra parte, nadie le prestaba atención. La familia estaba completamente absorta en la música del violín; por el contrario, los huéspedes, que al principio, con las manos en los bolsillos, se habían colocado demasiado cerca detrás del atril de la hermana, de forma que podrían haber leído la partitura, lo cual sin duda tenía que estorbar a la hermana, hablando a media voz, con las cabezas inclinadas, se retiraron pronto hacia la ventana, donde permanecieron observados por el padre con preocupación. Realmente daba a todas luces la impresión de que habían sido decepcionados en su suposición de escuchar una pieza bella o divertida al violín, de que estaban hartos de la función y sólo permitían que se les molestase por amabilidad. Especialmente la forma en que echaban a lo alto el humo de los cigarrillos por la boca y por la nariz denotaba gran nerviosismo. Y, sin embargo, la hermana tocaba tan bien... Su rostro estaba inclinado hacia un lado, atenta y tristemente seguían sus ojos las notas del pentagrama. Gregorio avanzó un poco más y mantenía la cabeza pegada al suelo para, quizá, poder encontrar sus miradas. ¿Es que era ya una bestia a la que le emocionaba la música?
Le parecía como si se le mostrase el camino hacia el desconocido y anhelado alimento. Estaba decidido a acercarse hasta la hermana, tirarle de la falda y darle así a entender que ella podía entrar con su violín en su habitación porque nadie podía recompensar su música como él quería hacerlo. No quería dejarla salir nunca de su habitación, al menos mientras él viviese; su horrible forma le sería útil por primera vez; quería estar a la vez en todas las puertas de su habitación y tirarse a los que le atacasen; pero la hermana no debía quedarse con él por la fuerza, sino por su propia voluntad; debería sentarse junto a él sobre el canapé, inclinar el oído hacía él, y él deseaba confiarle que había tenido la firme intención de enviarla al conservatorio y que si la desgracia no se hubiese cruzado en su camino la Navidad pasada -probablemente la Navidad ya había pasado- se lo hubiese dicho a todos sin preocuparse de réplica alguna. Después de esta confesión, la hermana estallaría en lágrimas de emoción y Gregorio se levantaría hasta su hombro y le daría un beso en el cuello, que, desde que iba a la tienda, llevaba siempre al aire sin cintas ni adornos.
-¡Señor Samsa! -gritó el señor de en medio al padre y señaló, sin decir una palabra más, con el índice hacia Gregorio, que avanzaba lentamente. El violín enmudeció. En un principio el huésped de en medio sonrió a sus amigos moviendo la cabeza y, a continuación, miró hacia Gregorio. El padre, en lugar de echar a Gregorio, consideró más necesario, ante todo, tranquilizar a los huéspedes, a pesar de que ellos no estaban nerviosos en absoluto y Gregorio parecía distraerles más que el violín. Se precipitó hacia ellos e intentó, con los brazos abiertos, empujarles a su habitación y, al mismo tiempo, evitar con su cuerpo que pudiesen ver a Gregorio. Ciertamente se enfadaron un poco, no se sabía ya si por el comportamiento del padre, o porque ahora se empezaban a dar cuenta de que, sin saberlo, habían tenido un vecino como Gregorio. Exigían al padre explicaciones, levantaban los brazos, se tiraban intranquilos de la barba y, muy lentamente, retrocedían hacia su habitación.
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Entre tanto, la hermana había superado el desconcierto en que había caído después de interrumpir su música de una forma tan repentina, había reaccionado de pronto, después de que durante unos momentos había sostenido en las manos caídas con indolencia el violín y el arco, y había seguido mirando la partitura como si todavía tocase, había colocado el instrumento en el regazo de la madre, que todavía seguía sentada en su silla con dificultades para respirar y agitando violentamente los pulmones, y había corrido hacia la habitación de al lado, a la que los huéspedes se acercaban cada vez más deprisa ante la insistencia del padre. Se veía cómo, gracias a las diestras manos de la hermana, las mantas y almohadas de las camas volaban hacia lo alto y se ordenaban. Antes de que los señores hubiesen llegado a la habitación, había terminado de hacer las camas y se había escabullido hacia fuera. El padre parecía estar hasta tal punto dominado por su obstinación, que olvidó todo el respeto que, ciertamente, debía a sus huéspedes. Sólo les empujaba y les empujaba hasta que, ante la puerta de la habitación, el señor de en medio dio una patada atronadora contra el suelo y así detuvo al padre.
-Participo a ustedes -dijo, levantando la mano y buscando con sus miradas también a la madre y a la hermana- que, teniendo en cuenta las repugnantes circunstancias que reinan en esta casa y en esta familia -en este punto escupió decididamente sobre el suelo-, en este preciso instante dejo la habitación. Por los días que he vívido aquí no pagaré, naturalmente, lo más mínimo: por el contrario, me pensaré si no procedo contra ustedes con algunas reclamaciones muy fáciles, créanme, de justificar.
Calló y miró hacia delante como si esperase algo. En efecto, sus dos amigos intervinieron inmediatamente con las siguientes palabras:
-También nosotros dejamos en este momento la habitación.
A continuación agarró el picaporte y cerró la puerta de un portazo. El padre se tambaleaba tanteando con las manos en dirección a su silla y se dejó caer en ella. Parecía como si se preparase para su acostumbrada siestecita nocturna, pero la profunda inclinación de su cabeza, abatida como si nada la sostuviese, mostraba que de ninguna manera dormía. Gregorio yacía todo el tiempo en silencio en el mismo sitio en que le habían descubierto los huéspedes. La decepción por el fracaso de sus planes, pero quizá también la debilidad causada por el hambre que pasaba, le impedían moverse. Temía con cierto fundamento que dentro de unos momentos se desencadenase sobre él una tormenta general, y esperaba. Ni siquiera se sobresaltó con el ruido del violín que, por entre los temblorosos dedos de la madre, se cayó de su regazo y produjo un sonido retumbante.
-Queridos padres -dijo la hermana y, como introducción, dio un golpe sobre la mesa-, esto no puede seguir así. Si ustedes no se dan cuenta, yo sí me doy. No quiero, ante esta bestia, pronunciar el nombre de mi hermano, y por eso solamente digo: tenemos que intentar quitárnoslo de encima. Hemos hecho todo lo humanamente posible por cuidarlo y aceptarlo; creo que nadie puede hacernos el menor reproche.
-Tienes razón una y mil veces -dijo el padre para sus adentros. La madre, que aún no tenía aire suficiente, comenzó a toser sordamente sobre la mano que tenía ante la boca, con una expresión de enajenación en los ojos.
La hermana corrió hacia la madre y le sujetó la frente. El padre parecía estar enfrascado en determinados pensamientos; gracias a las palabras de la hermana, se había sentado más derecho, jugueteaba con su gorra por entre los platos, que desde la cena de los huéspedes seguían en la mesa, y miraba de vez en cuando a Gregorio, que permanecía en silencio.
-Tenemos que intentar quitárnoslo de encima -dijo entonces la hermana, dirigiéndose sólo al padre, porque la madre, con su tos, no oía nada-. Los va a matar a los dos, ya lo veo venir. Cuando hay que trabajar tan duramente como lo hacemos nosotros no se puede, además, soportar en casa este tormento sin fin. Yo tampoco puedo más- y rompió a llorar de una forma tan violenta, que sus lágrimas caían sobre el rostro de la madre, la cual las secaba mecánicamente con las manos.
-Pero hija -dijo el padre compasivo y con sorprendente comprensión-. ¡Qué podemos hacer!
Pero la hermana sólo se encogió de hombros como signo de la perplejidad que, mientras lloraba, se había apoderado de ella, en contraste con su seguridad anterior.
-Sí él nos entendiese... -dijo el padre en tono medio interrogante.
La hermana, en su llanto, movió violentamente la mano como señal de que no se podía ni pensar en ello.
-Sí él nos entendiese... -repitió el padre, y cerrando los ojos hizo suya la convicción de la hermana acerca de la imposibilidad de ello-, entonces sería posible llegar a un acuerdo con él, pero así...
-Tiene que irse -exclamó la hermana-, es la única posibilidad, padre. Sólo tienes que desechar la idea de que se trata de Gregorio. El haberlo creído durante tanto tiempo ha sido nuestra auténtica desgracia, pero ¿cómo es posible que sea Gregorio? Si fuese Gregorio hubiese comprendido hace tiempo que una convivencia entre personas y semejante animal no es posible, y se hubiese marchado por su propia voluntad: ya no tendríamos un hermano, pero podríamos continuar viviendo y conservaríamos su recuerdo con honor. Pero esta bestia nos persigue, echa a los huéspedes, quiere, evidentemente, adueñarse de toda la casa y dejar que pasemos la noche en la calle. ¡Mira, padre -gritó de repente-, ya empieza otra vez!
Y con un miedo completamente incomprensible para Gregorio, la hermana abandonó incluso a la madre, se arrojó literalmente de su silla, como si prefiriese sacrificar a la madre antes de permanece cerca de Gregorio, y se precipitó detrás del padre que, principalmente irritado por su comportamiento, se puso también en pie y levantó los brazos a media altura por delante de la hermana para protegerla.
Pero Gregorio no pretendía, ni por lo más remoto, asustar a nadie, ni mucho menos a la hermana. Solamente había empezado a darse la vuelta para volver a su habitación y esto llamaba la atención, ya que, como consecuencia de su estado enfermizo, para dar tan difíciles vueltas tenía que ayudarse con la cabeza, que levantaba una y otra vez y que golpeaba contra el suelo. Se detuvo y miró a su alrededor; su buena intención pareció ser entendida; sólo había sido un susto momentáneo, ahora todos lo miraban tristes y en silencio. La madre yacía en su silla con las piernas extendidas y apretadas una contra otra, los ojos casi se le cerraban de puro agotamiento. El padre y la hermana estaban sentados uno junto a otro, y la hermana había colocado su brazo alrededor del cuello del padre.
«Quizá pueda darme la vuelta ahora», pensó Gregorio, y empezó de nuevo su actividad. No podía contener los resuellos por el esfuerzo y de vez en cuando tenía que descansar. Por lo demás, nadie le apremiaba, se le dejaba hacer lo que quisiera. Cuando hubo dado la vuelta del todo comenzó enseguida a retroceder todo recto... Se asombró de la gran distancia que le separaba de su habitación y no comprendía cómo, con su debilidad, hacía un momento había recorrido el mismo camino sin notarlo. Concentrándose constantemente en avanzar con rapidez, apenas se dio cuenta de que ni una palabra, ni una exclamación de su familia le molestaba. Cuando ya estaba en la puerta volvió la cabeza, no por completo, porque notaba que el cuello se le ponía rígido, pero sí vio aún que tras de él nada había cambiado, sólo la hermana se había levantado. Su última mirada acarició a la madre que, por fin, se había quedado profundamente dormida. Apenas entró en su habitación se cerró la puerta y echaron la llave.
Gregorio se asustó tanto del repentino ruido producido detrás de él, que las patitas se le doblaron. Era la hermana quien se había apresurado tanto. Había permanecido en pie allí y había esperado, con ligereza había saltado hacia delante, Gregorio ni siquiera la había oído venir, y gritó un «¡Por fin!» a los padres mientras echaba la llave.
«¿Y ahora?», se preguntó Gregorio, y miró a su alrededor en la oscuridad.
Pronto descubrió que ya no se podía mover. No se extrañó por ello, más bien le parecía antinatural que, hasta ahora, hubiera podido moverse con estas patitas. Por lo demás, se sentía relativamente a gusto. Bien es verdad que le dolía todo el cuerpo, pero le parecía como si los dolores se hiciesen más y más débiles y, al final, desapareciesen por completo. Apenas sentía ya la manzana podrida de su espalda y la infección que producía a su alrededor, cubiertas ambas por un suave polvo. Pensaba en su familia con cariño y emoción, su opinión de que tenía que desaparecer era, si cabe, aún más decidida que la de su hermana. En este estado de apacible y letárgica meditación permaneció hasta que el reloj de la torre dio las tres de la madrugada. Vivió todavía el comienzo del amanecer detrás de los cristales. A continuación, contra su voluntad, su cabeza se desplomó sobre el suelo y sus orificios nasales exhalaron el último suspiro...
"...

Un lector, el Ente.



enía 10 años cuando ya noté la hipocresía de reclutarse lejos del infernal ruído para ejercer la bondad y crecer en bienaventuranzas. Crecí en una ciudad como tantas donde las bienaventuranzas se ven donde se pueden encontrar disfrazadas por la casualidad o el absurdo o la insignificacia. Veía la injusticia como a un enorme edificio recién conocido, la impotencia al principio me hizo rebelde, luego impotente y últimamente logrando deshacerme del embrujo lo veo como una manifestación más de infligir sufrimiento a humanos. También aprendí que muchas veces "no hacer" es una manera de hacer algo y aquí encuentro que el aislamiento, tanto en un barrio privado para no padecer la violencia como en un monasterio para purificar las pasiones, no participa en la infinita Torre de Babel para aunar al mundo en pos de un crecimiento en beneficio de todos (no de la mayoría).
Sin embargo también he sentido muchas veces necesidad de descanso, de gozar de cierto paraíso donde no padezca la realidad cotidiana, y lo más parecido que encuentro es lo que el sistema para esto tiene previsto: Las vacaciones laborales. Inteligente maniobra es dar un espacio para la rebelión ante la estructura en el interior de la misma estructura para asegurar conservar los engranajes en su lugar de forma previsible...
Kierkergaard, totalmente separado del engranje social, lo expresa de modo elocuente cuando habla de sus contemporáneos, llega a llamarles "cueva de prostitución burguesa". Fué un aislamiento voluntario para expresar la preeminencia de lo ético sobre lo utilitario, incluso sobre la moral. Su convencimiento fué lo suficientemente estable y reforzado a través de su "trabajo" (no empleo) para construir un legado. No quiso encerrarse en un monasterio sino padecer desde su realidad, ver al enfermo con la voluntad de entender su enfermedad en vez de escapar de la epidemia... aunque finalmente también se encontraba vuelto sobre sí mismo para poder comprender el mecanismo de aquello que tanto le ocupaba... y allí es donde econtraba el verdadero aislamiento necesario para luchar contra el infernal ruido, el sí mismo..
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Samstag, November 26, 2005

Franz Kafka - Metamorfosis



a Metamorfosis que se opera ante un cambio vital no previsto, cambio que crea un nuevo paradigma o enfoque de la realidad hasta convertir al sujeto en un desconocido... o en otra cosa. Desaparecen los lazos de pertenencia por falta de códigos comunes, exige redefinir todos lo términos, redefinir todas las clases.
Muestra este cuento una de las posibilidades que surgen en un grupo ante este cambio imprevisto e irreversible de uno de sus miembros. La metamorfosis supone no solo el cambio inexplicable sino el conflicto interno del sujeto ante el propio cambio y su paradójica adaptación hasta la toma de conciencia definitiva, coetáneo con la desaparición del espejo del otro, su soledad, incluso a través de sus sensaciones somáticas. Vuelve al sí mismo a través de la angustia por su aislamiento, a veces puede prescindir del otro desapareciendo la angustia quedándose con su presente, no obstante se divide entre su angustia omnipresente o su aislamiento atemporal para evitar la ausencia del espejo quedando en un permanecer sin trascender, la desconección gradual de su grupo de pertenencia que le quita la posibilidad de "ser". Su aislamiento consume su humanidad.
El grupo en cada miembro refleja una actitud. El padre encarna lo que debe ser, la norma, rechaza lo nuevo, su rigidez en el sentido solidario o piadoso. La madre, interpreta el cambio en el sujeto como una pérdida de capacidades necesarias para desarrollarse en la comunidad. Su hermana, el personaje piadoso que se ocupa de proveer un nexo entre la metamorfosis y su grupo, nexo que es mediante las necesidades básicas sin lograr establecer un código de comunicación real que permita proseguir un desarrollo integral de la metamorfosis, finalmente no pudo sostener el nexo ante la evidencia de la metamorfosis sin posibilidad de comunicación. Ante la pérdida declarada todo nexo con el grupo y la ausencia de medios para escapar a la angustia sobreviene el aniquilamiento como último recurso del antiguo paradigma para seguir vigente. El elemento vigente, de orden afcetivo y autopreservación, en el sujeto de metamorfosis sin salida para cumplir su desarrollo genera también su último medio de defensa ante su angustia: Su autoaniquilación.
Quiero destacar que antes de ejercer la autoaniquilación sobre sí mismo muestra su humanidad aún cuando no hay comunicación, momento que no es interpretado por el grupo de este modo.
El grupo se reorganiza al desaparecer el nuevo paradigma, la metamorfosis.
No es el fenómeno que se observa en nuestra sociedad ante la ancianidad?
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La Creación. Auguste Rodin

Sonntag, November 20, 2005

Mi primera vez



ra medio día y se encontraba en su silla de ruedas dirigido su cuerpecito hacia la luminosa ventana que ofrecía el paisaje plano sosteniendo fábricas entre arboledas. La rodeaba en el comedor sus compañeros de suerte en aquel hospicio. Las enfermeras nos avisaron que desde la noche tosía y presentaba algo de mucosidad por lo que por el momento le dieron una medicación sólo para controlar la fiebre, fiebre que normalmente es imperceptible en los ancianos. Luego de ver todas las alarmas de la noche y ordenar los pacientes a ver fuimos a verla con nuestros estetoscopios y bolso de medicinas. Así la encontramos iluminada por la mañana como un árbol lleno de nudos de tiempo con sus ramas vueltas entre sí para ahorrar savia, blanco de tanta corteza deshidratada por los vientos. Mi compañera la saludó por su nombre, le hizo una caricia sobre su hombro a pesar de no ver su rostro encorvado sobre su pecho, apoyó la campana en su espalda buscando el aire turbulento, mientras yo palpaba su muñeca buscando el golpe de vida ya esquivo. Quisimos escuchar y sentir sin decirnos nada, excepto cuando el instinto clínico empujó nuestras miradas a que se buscasen para encontrarnos sin preguntar sólo con nuestras respuestas. Ella palpó el cuello para confirmarme, yo bajé al rostro encorvado para preguntarle encontrándome solo como respuesta sus ojos fijos y opacos sin mirada. Mi compañera y yo nos juntamos denuevo y aseveramos. La despedimos llevándola donde comenzarían a despedirla luego sus seres queridos, levanté su tibio cuerpo para apoyarla denuevo en nueva cama, era lo único que podía hacer por ella aunque ya no estaba, ya no era ella, sólo nosotras dos seguíamos aquí con la humanidad y la ventana iluminada. Fué mi primera vez: A. J.
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Sonntag, November 13, 2005

Psyche




"Lo que la oruga interpreta como el fin del mundo, es lo que su dueño denomina mariposa"
Ilusiones, Richard Bach


Saldré de este nido tibio que se hará angosto para mi cuerpo y seré expulsada por la vida para ascender brillante y portadora de gamas infinitas sobre mis alas. Veré desde diferentes perspectivas los mismos campos con su árboles y flores tanto en la oscuridad como en la luz, conoceré la luz de la luna y la del sol y la humedad de la lluvia y del lago y del mar. Sentiré mi cuerpo reposar sobre endebles hojas y sostenerme por robustas ramas, seré arrastrada por el viento hacia desconocidos parajes y flotaré en la suave brisa dirigiendo mi rumbo, libaré distintos sabores todos necesarios para elegir mi nutriente, encontraré amor y deshamor y amor siempre, me alejaré de este canal transformándome denuevo en lo que diseñe para mí la creadora naturaleza.
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El otro lado del Mar



i entusiasmo por encontrarme entre ancianos se difuminó al verme en un mar seco, donde debería existir otro universo líquido hay desiertos en los que debo sembrar mi propia semilla. Siempre me gustó tratar con personas mayores que yo, escuchar sus historias y sus consejos, tomar sus proverbios y descansar en su sabiduría, soy partidaria del Consejo de los Gerontes de los antiguos griegos. Parece que la vida me lleva al otro lado después de un giro de personajes, ahora yo debo velar por ellos, ciudarlos, estar atenta a su salud una vez que retrograda su memoria y se convierten en sujetos pasivos sólo de amor y cuidados, porque mis pacientes son en su mayoría "demencias". En este momento transito por un desfiladero de decisiones, todas mis funciones son de responsabilidad sobre otros, incluyendo mi madre y sin tener hijos, en el trabajo formo parte del equipo de dirección y en el equipo interdisciplinario debo aprender a coordinar en lo posible sin hacerme notar, no me hago la idea de ser líder porque simplemente no sé cómo se construye ese lugar día a día. En esto útimo es en lo que más endeble me siento, necesitaré mucha ayuda y confiar... por ahora empecé por lo más elemental que se puede pedir: La presencia, hoy iré a depilar mis piernas que aunque no las muestre nunca me hace sentir más segura ante un ejército de mujeres alrededor en general mucho más pendientes que los varones en este aspecto, hasta he sentido que paradójicamente me estoy arreglando más para ellas que por ellos, realmente les tengo miedo!! El martes viajo a otra provincia para seguir conociendo otros centros, comenzaré una especie de Memorias de esta primera etapa de adentramiento en la organización.
Siento que estoy sufriendo una transformación vital.
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Transformación. Robert Orduño

Sonntag, November 06, 2005

Dedicado a Josep



nselmo tiene 70 años, es docente en La Universidad Tecnológica a punto de retirarse, vive con su esposa y tiene dos hijos, Maritxell y Xavier que le han dado 5 nietos. Nació en el 1935 en Cuba hijo de un catalán republicano emigrado político en la isla, su nombre era Josep. Josep trabajaba en la Tabacalera "Heaven", de capitales norteamericanos, recolectando las hojas secas para los puros. En su casa siempre se habló catalán por lo que los isleños admiraban al niño Anselmo y a su hermana Maite bilingues. A los 15 años Anselmo debió salir al mundo del trabajo para ayudar a sus padres, la situación económica era de fuerza mayor, a su padre le preocupaba que por esto abandone los estudios, sin embargo el niño no cejó en su formación estudiando de noche luego del día laboral. Anselmo recuerda uno de sus primeras experiencias en su trabajo cuando le comunicaron que debía aprender a fumar para seguir allí, que todo el personal debía fumar, volvió muy preocupado a su casa. Compartió con su padre la situación y Don Josep debió enseñarle cómo simular que fumaba, hacerlo cuando estaba con mucha gente alrededor, hasta le enseñó cómo agarrar el cigarrillo, para poder conservar el trabajo. La cuestión era que su padre había sido fumador pero a sabiendas de que no es un buen hábito lo dejó para cuidar su salud. También recuerda Anselmo cuando debía dormir en el galpón donde se guardaban las hojas secas de tabaco que provocaban a más de uno accesos de asma o agravamientos respiratorios a los más débiles. Así pasaba el tiempo y Anselmo se recibió de Ingeniero, conoció a una maravillosa isleña quien le dió dos preciosos niños y una maravillosa familia. Su carrera fué fructífera llegando a presentar trabajos en prestigiosas universidades de Estados Unidos, Europa y en Cataluña donde se reencontró con sus raíces. Ya a los 65 años todavía le resonaba el eco de Catalunya y no desaparecía la seducción ejercida en él cuando visitaba ese País, así hoy cinco años hace que volvió a la Ciudad Condal de su padre, han venido acompañándolo además de su esposa, su hermana, Meritxell y Xavier y sus nietos con quienes recorren sus raíces. Bienvenido denuevo y siempre Don Anselmo.
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